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HOLA A TODAS!

Tenemos una gran novedad!. Foro Activo (donde hospedamos el foro) ya enlazo todos sus foros a una APP,
y aquí su servidora ya hizo lo necesario para que desde esta puedan ver nuestro foro desde su celular!!

Topic'it es una aplicación móvil gratuita que permite consultar, y participar en los foros de una forma simple y amigable. ¡Por lo tanto los foros están 100% optimizados …

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Ecos del pasado - Capitulo 2

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Ecos del pasado - Capitulo 2

Mensaje por Carolina el Jue Feb 07, 2013 2:42 pm

Hola chicas!!!! Se acerca el fin de semana y es momento de publicar.... en realidad juro que lo hago al cien por hora porque eso de tener dos fics no es de Dios y sobre todo es esfuerzo por gusto propio.... antes que nada les agradezco mucho mucho todos sus comentarios... espero les guste el siguiente capitulo... aparece la gente que empezará a hacer contacto con nuestra protagonista... las quierooooo!!!!


*********************************************************************************


Capítulo 2


Aquella noche casi no pudo dormir, en sus pesadillas sucedía todo lo que no esperaba, desde que se equivocaba al dar su nombre diciendo el propio, hasta que Arthur la encontraba y encerraba en su casa no sin antes darle una golpiza peor que la última.

De cualquier forma no quedaba mucho tiempo de sueño, termino de teñirse y lavarse cerca de la una de la mañana, siendo las tres y media empacó todo, se aseguró de dejar lo que la ataba a Elizabeth, excepto un guardapelo que su madre le dejó antes de morir según la madre Constanza del orfanato aún lo conservaba, la fotografía de su ultimo cumpleaños con Margaret y William, fuera de eso todo quedaba tal cual, llamó a la recepción para pedir un taxi que la llevaría a una dirección de la casa de unos amigos, la caja del tinte de cabello y todo lo que usó lo guardó en una bolsa que tiraría en el aeropuerto, miró todo por última vez se colocó la mascada que le dejó Margaret y entonces se despidió en silencio de todo.

Cuando bajó a la recepción estaban a punto de llamarle porque el taxi ya le esperaba en la puerta, dio las buenas noches y abordó el taxi.

- Hay un cambio de dirección Monsieur, vamos al Aéroport de Charles-de-Gaulle.


El trayecto volvió a ser corto, más corto aun por el horario, las calles parecían desérticas, todo el ambiente tenía una nota melancólica, como si la oscuridad de la noche se despidiera de ella, sin saber si algún día recorrería estas calles o siquiera pisaría Europa.

En el aeropuerto comenzaba la prueba de fuego, pudo registrar su equipaje y espero en la sala de espera hasta que fue anunciado su embarque, cuando los motores del avión comenzaron a hacer ese ruido que comúnmente pone los nervios de punta Elizabeth que ahora es Katherine supo una cosa, que ahora era más claro que no había vuelta atrás y una sonrisa gigante se le dibujo en el rostro.

Durante el viaje se permitió dormir aunque a pausas ya que podrá cambiarse de cabello, nombre y ciudad pero nunca las pesadillas la iban a dejar en paz, se sentía cansada, cansada y vieja, como si los años del mundo se colgaran de su cuerpo, ni siquiera quiso comer más que un sándwich en el trayecto, era un vuelo directo, Margaret no deseaba que fuera retenida en alguna parte de Europa, cuando despertó de una de sus pesadillas donde grandes manos intentaban aplastarla, miró su reloj, ya en Londres debería ser más del medio día y Arthur estaría tan furioso que seguro estaría buscándola por todas partes, querría matarla con sus propias manos. Decidió cerrar nuevamente sus ojos, esperando que sus pesadillas despiertas tampoco la incomodaran como lo hacían.

- Madame – una voz le interrumpió el comienzo de una pesadilla – Madame, disculpe que la moleste, pero es necesario que se abroche el cinturón, no tardamos en despegar.
- ¿Ya?
- Ya, por favor póngase el cinturón.
- Sí claro, gracias.


Se colocó el cinturón de seguridad y se asomó por la ventana, estaban sobrevolando la ciudad, que en nada se parecía ni aun en las alturas a Londres, era completamente diferente, demasiado soleado, incluso chispeante, eso la hizo sonreír.

Así es como el vuelo AF54 de Aire France procedente de Paris, toco tierra alrededor de las once de la mañana en el aeropuerto de Dulles, en Washington D. C. los pasajeros pasaron por el filtro de llegada y entonces venía la siguiente prueba de fuego, porque revisaron su pasaporte y papeles, el agente migratorio la observaba nerviosa, le hizo un interrogatorio sobre los datos en su pasaporte, que por fortuna ella había aprendido durante sus momentos de lucidez en el vuelo, después de los veinte minutos más angustiosos de su vida le dijeron que podía pasa y le dieron la bienvenida, por fin fue a la cinta para recoger su maleta y aun temerosa por lo que seguía decidió salir, la gente la empujaba y eso parecía un caos, entre gente que se encontraba y abrazaba, otros se besaban unos apenas se saludaron y marcharon, ella aun no tenía idea de cómo era Christie y si la reconocería, cuando en el fondo un chico rubio con arete, de camiseta gris y jeans, parecía igualmente perdido como ella y en sus manos llevaba un cartel que decía “Katherine Jones”.



La ahora Kate se acercó despacio y con miedo, a estas alturas pensaba que si Arthur lo sabía pudo conseguir a alguien que la detuviera en el aeropuerto hasta que él llegara, pero por otra parte si se iba haciendo caso omiso al letrero ¿Dónde iría? Era una total desconocida en ese país, por eso tomó aire y armándose de valor caminó hacia el hombre aquel, parecía ansioso y cuando lo tuvo frente el parecía sorprendido pero después extendió una gran y contagiosa sonrisa.



- ¿Katherine Jones?
- Si, esa soy yo.
- Bien – parecía aliviado – pensé que te había perdido, tu tía no pudo venir.
- ¿Mi tía? – eso la descolocaba.
- Christie, es tu tía ¿no?
- Emmmm… si, bueno, si es mi tía.
- Se cayó el día de ayer y le insistí en que no viniera, me he ofrecido a recogerte.
- Gracias.
- Soy David – le extendí la mano – David Miller, soy amigo de tu tía y le ayudo con sus negocios.
- Mucho gusto – sonaba tímida, más bien temerosa.
- Entonces dame tu maleta y caminemos, porque es un viaje de cinco horas, aun no comprendo porque no llegaste a Greensboro – tomó su maleta y caminaron.
- Porque no encontré vuelo.



Llegaron hasta una camioneta vieja como la que salen en las series con todo y pintura descascarada, David sin esfuerzo colocó la gran maleta en el compartimento de atrás y le abrió la puerta a Kate, después fue a su lugar y puso la camioneta en marcha, al inicio David intentó sintonizar alguna estación preguntándole a Katherine por su preferencia musical ella dijo que le daba igual, pero al no poder lograr que el radio funcionara entonces siguieron el camino así sumidos en total silencio, Katherine sentía la pesadez de sus parpados, su cuerpo estaba rendido, pero miraba el paisaje al andar, salieron de la ciudad y pasaron todas las intersecciones antes de llegar a la I-95 S, entonces David se puso parlanchín, pero Katherine solo daba monosílabos por respuesta, David se rindió y siguió su camino, después de unas horas de camino pararon en una gasolinera que tenía aun lado un pequeño restaurante de paso, pararon y mientras David entraba a pagar, Katherine miraba a la nada, preguntándose que estaría haciendo Arthur, quizá ya había movilizado al Scotland Yard, el miedo se le subió a la garganta.

- Hey Kate – David tocó la ventanilla.
- ¡Oh Dios! – Katherine gritó con lágrimas en los ojos
- Lo lamento, lo lamento en verdad, no quise asustarte – parecía preocupado.
- No te lamentes, he estado nerviosa debe ser la falta de sueño – sentía su corazón rebotarte dentro.
- Me preguntaba si podíamos hacer una parada para comer, yo me siento hambriento.
- Claro, claro, vamos.


Se bajó de la camioneta con ayuda de David y ambos caminaron al restaurante, al entrar era como un cliché, las clásicas cafeterías de carretera con el interior de madera falsa, una gran barra llena de camioneros que pedían comida como si estuvieran pujando por una obra de arte, las risas, una mujer grande de cabello pintado de rubio con raíces oscuras, demasiado maquillada con un uniforme verde y blanco exageradamente ceñido y unos grandes senos que le brotaban del escote, los miró entrar y le hizo señas a David de que en un momento los atendía. Ambos caminaron a una de esas cabinas de asientos forrados de plástico café y la mensa atornillada a la pared con mantel a cuadros verdes, Katherine se metió en un extraño y David al otro, abrieron las cartas en el expendedor de servilletas y la miraron, al menos David si lo hizo.

- Espero te guste la comida, yo no sé cómo sea, pero oremos porque no nos envenenen.
- ¿Lo harían?
- Claro que no – David reía – o eso creo.
- Hola queridos, veo que ya han visto la carta ¿Qué les sirvo?
- ¿Qué vas a querer Kate?
- No lo sé, no tengo hambre.
- Vamos cariño – intervino la mujer – mírate estas pálida y en los huesos, tienes que comer algo, así no podrás darle a tu novio muchachos fuertes y sanos.
- Él no…
- Yo voy a querer la sopa – intervino David al sentirla incomoda – la hamburguesa mas grande con papas fritas, los aros de cebolla y una Coca-Cola grande, después puedes traerme una rebanada del pastel de la casa, con helado aun lado – Katherine lo miraba perpleja.
- ¿Vas a comer todo eso?
- Sí – hizo una mueca – tampoco tengo mucha hambre.
- Yo creo que solo quiero una hamburguesa y la Coca-Cola.
- Con papas fritas Sussy, ella ama las papas fritas – Katherine abría mas los ojos y David le sonreía.
- Perfecto, ahorita mismo les traigo la orden – se retiraba de prisa la mesera.
- ¿Por qué le dices querida? ¿Por qué pides por mí?
- Porque tiene razón, necesitas más carne en esos huesos.


Katherine fruncía el ceño se quedaron en silencio un rato mientras David tarareaba la canción con preciosa voz, la letra era triste, era sobre una persona que había partido del lugar de su origen por alguna razón poderosa, pero recordaba su casa, sus amigos, su amor con tanta nostalgia que a Katherine se le llenaban los ojos de lágrimas.

- Sí es triste – dijo David al verla – pero Bill Monroe tiene algunas otras que son más alegres.
- ¿Es country?
- En realidad Bluegrass, es parecida pero no igual – cambió la música y el cantante – eso es Sonny Terry & Brownie McGhee, catando Piedmont blues, variación del blues pero aquí la técnica es usar la guitarra sin púa.
- Sabes mucho de música.
- Estudié un tiempo música, pero hubo problemas y bueno es una historia larga – parecía perdido en sus recuerdos, después la miró – dime Kate ¿Eres de Inglaterra?
- ¿Por qué dices eso? – se sintió a la defensiva.
- Calma, lo asumí por tu acento, es muy inglés.
- Oh, bueno lo soy.
- ¿De qué parte?
- El condado de Kent en Londres.
- Entonces eres la sobrina de Christie, es muy raro porque nunca supe de ti, se de su sobrino William porque haba mucho de él.
- No lo sé – se sentía muy incómoda.
- ¿Sabes? Yo soy su sobrino también, pero creo que tú y yo no somos nada.
- No sé yo…
- Aquí tienen esto para el chico guapo de gran apetito – le puso en la mesa el montón de comida y David parecía relamerse los bigotes – y aquí para nuestra chica, te he agregado un extra de papas ya que te gustan tanto – le colocó su plato y bebida, Katherine sonrió por cortesía pero en verdad no tenía hambre – que tengan buen provecho.
- Gracias preciosa Sussy – David le cerró el ojo a la mesera y esta le revolvió el cabello – me agrada.


El resto de la comida conversaron de nada en especial, en realidad era un monologo de David sobre una anécdota de unos cerdos, Kate solo asentía y picoteaba las papas, daba mordidas pequeñas a su hamburguesa, no podía con todo ella sentía aun el estómago revuelto, cuando David terminó su parte le ayudo a Katherine a terminar la suya, después pagaron y se pusieron nuevamente en marcha.


Mientras más avanzaban el paisaje cambiaba era más espeso y el clima cambiaba también, cada vez era más cálido, tanto que Katherine se quitó su chaqueta, aun deseaba dormir un poco pero en cuanto cerraba los ojos una pesadilla la tomaba, pero cerro sus ojos para no tener que conversar con David, este parecía interesado en todo sobre Katherine, pero ella apenas estaba cansada con eso encima podía cometer una indiscreción.



Salieron de la interestatal y empezaron a seguir otros sitios, después en un letrero informaba de tomar una salida a New Bern a 4.4 millas, Katherine abrió los ojos y conversaba un poco con David sobre el clima, cuando de repente un gran cartel anunciaba la entrada a New Bern, Carolina del norte, Katherine se llenaba de excitación, no podía creer que lo había logrado, su estómago dio miles de saltos, lo más increíble era la ciudad, era tan hermosa, tanto como sacado de mujercitas, era en verdad maravillosa, tan pintoresca llena de locales pequeños, gente que se saluda en la calle amistosamente, en Londres ella estaba acostumbrada a gente que ignora a los demás pero ahora parecía oler incluso mucho mejor, después de cruzar una intersección y pasa por un sitio de prados verdes por fin a lo lejos se podía admirar una enorme pero preciosa casa Antebellum, rojiza de pilares blancos, pero mientras más se acercaban era más impresionante, como un gran gigante, también a lo lejos a espaldas de esta se vislumbraba un cuerpo de agua grande, mientras cruzaban por unos amplios marcos naturales de sauces que dejaban colgar sus ramas perezosas sobre el camino.



- Madame hemos llegado por fin a su destino – anunció David y apagó el motor.
- ¿Esta es la casa de Christine? – David salió y fue a abrirle la puerta.
- Así es, pensé que lo sabías – la miró con la ceja arqueada.
- Nunca he venido, es la primera vez, las fotografías no le hacen justicia.
- Es la Mansión Rosaline, es muy vieja creo es de mil ochocientos sesenta y dos, pero ese dato Christine lo sabe mejor.
- Es hermosa.
- ¡Han llegado! – se oye un grito desde las escaleras, una mujer mayor de cabello cano y corto, en un overol y camisa con flores se acerca con los brazos abiertos – pensé que tardarían menos.
- Pasamos a cargar gasolina.
- Lo entiendo – la mujer mira a Christine y por su expresión le hace saber que ella sabe todo, Katherine siente ganas de llorar y la mujer la abraza – oh cariño.
- Parece que tienen mucho tiempo sin verse.
- En realidad si la extrañe – Christine se limpia las lágrimas y le da un gran beso en la mejilla a Katherine dejándola fría, nunca nadie le da muestras de cariño sin conocerla – pasen cielos, tienen que refrescarse, el sol no da tregua e igualmente tengo un pay de moras que acabo de sacar.
- ¡Qué suerte! Tengo hambre – Katherine entre lágrimas lo mira perpleja – ¿Qué? En verdad siento que muero de hambre.
- Tú siempre mueres de hambre Dave, pasen, pasen.
- Adelántense mujeres yo tengo que llevar la maleta.


Ambas se adelantaron y Christine la llevó abrazada, le sentía una chiquilla tan frágil, no parecía ser una mujer de casi treinta, era como una chica que apenas entraba a los veintes, muy delgada, pálida y más se lastima le dio, odiaba a los hombres abusivos, entraron, el sitio era mil veces más hermoso, todo en madera fina, pero de colores frescos que le daban gran iluminación a la casa, con cristaleras gigantes dándole un aspecto más grande del que parecía tener, caminaron a la cocina, que era grande y de color amarillo, en efecto olía delicioso.

Christine preguntaba cosas superficiales, supongo porque David estaba ahí, le preguntaron al cansancio de su viaje, como había sido, cuanto tiempo le había tomado, el clima, si sentía el jet-lag, un sinfín de cosas que Katherine solo respondía con tímidos monosílabos, después comenzaron a hablar entre ellos de personas que Katherine lógicamente desconocía ella solo asentía y miraba su taza de té de hierbas, ella aun no podía pensar en nada más que en Londres. Al poco tiempo se fue David, prometiéndole a Katherine un tour por la ciudad, ella solo agradeció pero no le apetecía y tampoco le agradaba el interés de David a agradarle a ella.

Ambas mujeres se quedaron solas y Christine le sirvió un vaso de agua que ella pidió, Christine con una taza de humeante café se sentó frente a ella y sin dejar de mirarla abrió la boca.

- Katherine, se por lo que has estado pasando, se lo difícil que es y lo difícil que será en los próximos días, pero no te quiero tan desganada y frágil, has dado un paso importante cielo y con la frente en alto debes asumir tu nueva vida.
- No es fácil.
- Yo sé que no, créeme lo comprendo, los comienzos por su naturaleza misma no lo son pero si no los comienzas con la cabeza levantada y una actitud firme, nunca va a arrancar, ya has dado el paso más difícil – le toma la mano a través de la mesa – créeme ese bastardo nunca va a volver a tocarte, porque tienes a tus amigos, me tienes a mí y en este lugar conocerás a muchas personas que van a ayudarte.
- Yo no sé…
- No te preocupes, tenemos que comenzar por hacerte comer, David ya me dijo que apenas tocaste tu comida.
- Bueno eso no fue problema para él pudo comerse una vaca y aun tener espacio para el postre – Katherine sonrió tímida.
- Vaya me gusta, una sonrisa – le da un apretón de manos y se levanta a manipular cosas por la cocina – ese es David, con el apetito más insaciable del mundo y el mejor metabolismo, lo verás mucho por aquí me ayuda en todos los negocios.
- ¿De que tratan? – Christine la mira – tus negocios.
- Oh, ellos, pues te cuento, mi amado Fred cuando era joven, se encargó de rehabilitar muchos de los puertos a lo largo de Carolina del Note, del sur, Virginia hasta un poco más allá, el trabajo lo absorbía, pero era en verdad bueno, yo al inicio pude con ellos, pero después empezamos a distanciarnos, teníamos una fuerte crisis matrimonial, cuando yo le dije que la situación me sobrepasaba y que de querer estar más tiempo con mi sofá me hubiese casado con él, entonces para evitar que nuestro matrimonio se fuera al infierno Fred decidió renunciar a su gran trabajo, renunció y decidió echar un vistazo a lo que su abuela le había heredado, nos dejó esta casa, que lleva en la familia desde que se construyó, decidimos, comprar con su liquidación de la compañía un par de tiendas, una de comestibles y otra de refacciones, yo siguiendo su juego decidí hacer un criadero de perros, pero independientemente tenemos algunas pocas parcelas, un granero funcional y un gallinero que diario da huevos.
- ¿Tuvieron hijos?
- No – suspira pesarosa – no pudimos tener hijos, siempre me sentí culpable por ello, ya que yo soy la que no puede – da una sonrisa lacónica – pero eso jamás fue un problema, él me amaba tanto como lo amaba yo, la ausencia de hijos nunca mermo eso, de hecho vivimos muy felices, hasta que él murió.
- Lo lamento – Katherine estaba a punto de echarse a llorar, le conmovía el profundo amor que Christine describía con su expresión y palabras – en verdad lo lamento.
- No querida, no estoy triste, mi Fred es el mejor regalo que me ha dado la vida, lo tuve cuarenta años y eso fue mucho mejor que no haberlo tenido.
- Pudieron superar sus problemas, eran una bonita pareja.
- Lo éramos, la mejor pareja – Christine sonreía y Katherine bajaba la vista – tu algún día encontrarás a tu Fred.
- Yo ya soy casada y no se parece en nada a Fred – su voz era dura.
- Tú ya no eres Elizabeth, has dejado de serlo.
- Pero mi pasado siempre me perseguirá.
- Lo sé, pero eso no quiere decir que algún día no encontrarás al hombre que cimbrará tu mundo, él está por ahí quizá este muy cerca, quizá solo tengas que abrir muy bien tus ojos y tu corazón para mirarlo, no digo que ahora, tienes que sanar ese corazón tan lastimado, pero algún día, eres joven, bonita, sé que inteligente porque William me lo dijo, tú quieres un cambio en tu vida y yo te ayudaré en ello.
- Gracias Christine.
- No agradezcas cielo, anda vamos, ayúdame a preparar la cena.
- Yo… yo no sé cocinar – se ruborizó avergonzada – en realidad tenía cocinera.
- Pero aquí no hay cocineras y tendremos que valernos por nosotras mismas.
- Quiero aprender.
- Vamos a aprender.


Ambas se movieron por la cocina, Christine le iba a dando sus primeras lecciones que con mucha dificultad Katherine atendió, su cabeza estaba en todos sitios, Christine era comprensiva, las dos pusieron manos a la obra, cuando la cena estuvo lista fueron a la mesa y Christine le explicaba su negocio como criadora de perros Beagle, Katherine se ofreció a ayudarle como agradecimiento por sus atenciones, Christine acepto enseñarla pero le pidió que primero descansara.

Cuando terminaron subieron a la habitación de Katherine, David antes de irse le había subido la maleta que ahora estaba sobre la cama, Katherine estaba sorprendido, su habitación era muy grande y hermosa, tan femenina, que se imaginó a los primeros ocupantes y no pudo evitar sonreír, Christine le mostró su baño, se dieron las buenas noches. Katherine aprovechó para darse una ducha que era necesaria, se colocó un camisón que Margaret le puso en la maleta, se untó crema de noche y se metió bajo las sabanas de esa hermosa cama con dosel de madera labrado que parecía antiguo.




Rápidamente cayó en un sueño profundo, soñaba con un hermoso paseo por el río, ella se veía feliz y radiante, con el sol resplandeciendo en su piel ahora un poco bronceada, ella parece que iba tomada de la mano de alguien pero no pudo ver su rostro, era una mano firme pero su tacto era cariñoso, cálido, cuando caminaban hacia un embarcadero algo los detuvo, era él, sus ojos irascibles, coléricos y violentos, su mandíbula tensa, no hablaba pero su expresión lo decía todo, iba a matarlos.

Sacudida por su pesadilla se levantó Katherine, su respiración era agitada, su pulso frenético hacia a su corazón pulsar rápidamente, estaba bañada en sudor, con el cabello mojado en su rostro, en un momento se sintió desconcertada, no tenía idea de donde se encontraba hasta que la memoria le recordó, se giró a la mesa de noche a mirar la hora, tan solo habían pasado un par de horas, se sirvió un vaso de agua de la jarra de cristal que Christine le dejó y lo bebió, miró la puerta acristalada del balcón que se sacudía, parecía haber mucho viento y un pedazo de cortina había quedado fuera, Katherine se levantó.




Abrió la ventana y salió al balcón, la vista no podía ser más hermosa, tenía la vista del río Neuse, turbio y oscuro, color de la noche, con la luna comenzando su fase menguante que se reflejaba vanidosa sobre las aguas, era precioso, como de un cuadro, había algo curioso en todo eso, casi a la orilla del lago muy cerca del pequeño muelle donde un bote de remos estaba atado se encontraba un sauce con las largas ramas colgando y a un lado un enorme manzano tan verde y lleno de hojas, parecía estar inclinado hacia el sauce y el sauce al manzano, como si se susurraran un secreto, como si chocaran las cabezas, ese pensamiento hizo sonreír a Katherine, pero al instante se le borró, un hombre se encontraba caminando por la orilla, ella no sabía si estaba bien en Londres que alguien estuviese en tu propiedad seguro era motivo de alarma, pero él caminaba tranquilamente hasta sentarse entre los arboles cómplices, parece pensativo, meditabundo, mira a la nada, Katherine pierde la noción del tiempo tan solo le apetece mirarlo preguntándose qué es lo que piensa, armando argumentos, cuando el hombre se levanta mira a la ventana y Katherine se esconde tras las cortinas, su corazón vuelve a acelerarse, no quería ser descubierta fisgoneando a un desconocido, cuando decide asomarse de nuevo el hombre simplemente se ha ido.



Continuará...
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Re: Ecos del pasado - Capitulo 2

Mensaje por Rossy Marin el Jue Feb 07, 2013 4:54 pm

wow, wow, wow...así que mi querido David Miller esta implicado en esta historia...me pregunto quien mas...me alegro que Elizabeth...perdón...Kat...haya dado por completo ese paso...esperemos la reacción de Arthur y sigamos con la historia.
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Re: Ecos del pasado - Capitulo 2

Mensaje por virginia2604 el Jue Feb 07, 2013 6:51 pm

Ayyy David mi muñequito de torta... bello mi amor... baba baba jajaja (se me salio el lado Diva-Miller) pero me encanta este hombre... (despues de seb obviamente jaja) ya veremos que papel hace por aca..

Ayyy Kate mujer... ya diste un paso gigante y llegaste con bien a tu destino!! Christine se ve es muy linda y quien la va a ayudar... ayyyy como describiste todo me gusto..

David es un barril sin fondo! jajajaja dios como come ese hombre...

Pronto esas pesadillas van a cesar.. espero... hasta a mi se me encrispa el cuerpo de solo imaginar lo dañada que esta esa mujer... peeero... peeroo presiento que ese misterioso hombre que caminaba en la oscuridad la va a ayudar... espero jajajaja

Mi caro bella... espero el proximo con ansias... besos besito

______________________________________________

Gracias Juanny por la firma.! Esta hermosa eres la mejor..!



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Re: Ecos del pasado - Capitulo 2

Mensaje por Mariela18 el Jue Feb 07, 2013 7:13 pm

OMG!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

David.. Que bello el!! :9 Con ese apetito y siendo tan caballeroso y hermoso!!!! amor amor

Esa Mujer, pobree.. de verdad.. pero tiene que confiar en las personas que estan a su alrededor si no como?? Bueno, con el paso sel tiempo!! ouch

Suu tia.. más linda...!!! Dios... Yo igual quiero a un Fred!! llorar

Soy tu Fan Carito!!! te Quiero!! :3
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Re: Ecos del pasado - Capitulo 2

Mensaje por sandra espinosa el Vie Feb 08, 2013 12:41 am

Gandalla oro, tu me quieres matar con la imagen de mi nene todo bello , hermoso, lindo , atento, ahhhhh tan tan el.., me he perdido media fic porque el me ha embelesado por completo...creo que ya odio a Katerine...

Christine la quiero es una extraordinaria mujer...

graciassssssssssssss graciasssssssssss quiero mas de mi nene pleasee!!
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Re: Ecos del pasado - Capitulo 2

Mensaje por Yazz Black el Vie Feb 08, 2013 12:21 pm


Oh David, ese hombre siemre es un agazajo, me hace reir mucho... y bueno, creo que asara un buen de tiempo antes de que Kate sane su corazon, las cicatrices jamas, pero el corazon si puede sanar... y con esa medicina ojiazul... hay doloooor, no dudo que tarde mucho..!!

Buen dia Carito.. te quiero
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Re: Ecos del pasado - Capitulo 2

Mensaje por wen_izambard el Vie Feb 08, 2013 2:59 pm

No puedo describir lo maravillada que estoy de la forma en que escribes, de verdad te lo digo... es que llega un punto en que se me olvida todo alrededor y solo existe el mundo que se va creando en mi mente letra a letra.
Me encanta =D y me encanta todo lo que ha pasado con la nueva Katherine.
Y David es un bello, será un amigo fabuloso en esta nueva etapa, me encanta su gracia y su inmenso apetito hahahaha pero debería de compartir ese metabolismo ¡por favor! hahahahaha.
Christine me encantó, me ha parecido muy dulce y estoy convencida que será como una madre para Katherine, me da esa impresión. Y bueno todo el ambiente, la casa, la camioneta roja aaaaaaaaaaaahhh... me encanta, ya sabes que amo esas cosas hahahaha...

Espero a ver qué sigue con esta historia, me da miedito el patán de Arthur y si me da algo de curiosidad saber de él, pero a la vez no... prefiero ser feliz viendo a Kat feliz (:

Besos colega (: nos estamos leyendo. Te quiero
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Re: Ecos del pasado - Capitulo 2

Mensaje por julis el Dom Feb 24, 2013 4:16 pm

christine es un encanto y ese davi seguro sera de gran ayuda en la nueva vida de kat....
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Re: Ecos del pasado - Capitulo 2

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